viernes, 12 de octubre de 2007

Resultados sitios de estudio



Bahía de Coquimbo

Se detectó que la línea litoral de la bahía de Coquimbo ha variado significativamente, produciéndose un avance hacia el norte y un retroceso hacia el sur de la desembocadura del río Elqui. Dada la distribución espacial que presentan los cambios en la línea litoral, no cabe duda que están condicionados por el aporte sedimentario del río Elqui en la bahía. En cambio, el efecto de otros cauces naturales sobre esta variabilidad es disímil.

Bahía de La Herradura

La bahía de La Herradura muestra en forma generalizada una tendencia de orden progresivo, asociado a su dinámica interna, ya que su forma cerrada permite la retención de los sedimentos evacuados por las quebradas afluentes, tendencia que evidencia, en parte al menos, la baja morfodinámica erosiva de las cuencas aportantes.

Bahía de Guanaquero

La línea litoral de la bahía de Guanaquero muestra una tendencia progresiva en los tramos central y septentrional, mientras paulatinamente se transforma en regresiva hacia el extremo meridional, lugar de emplazamiento del poblado homónimo.

Bahía de Tongoy (Barnes y Tongoy)


Las líneas litorales de las bahías de Tongoy muestran una tendencia general hacia la progresión, asociada directamente a los elevados gastos de evacuación de las quebradas y esteros afluentes (estero Tongoy y quebradas Los Almendros, Los Litres y Pachingo), cuyas cuencas presentan sedimentos de carácter fluvio-marino fácilmente erosionables.

Recomendaciones para el cuidado del sistema litoral


a) Eliminar toda posibilidad de extracción de sedimentos (aún no han sido utilizados), los que según Paskoff (1985) han sido aprovechados como arenas para la construcción en otros lugares del mundo.

b) Proteger la vegetación litoral, que juega un importante rol estabilizador de riberas móviles, considerando tanto a la vegetación de playa, duna y subacuática, como algas (ya es de conocimiento general el problema que enfrenta el área de Quinteros-Ventanas), mediante una normativa de regulación del proceso de extracción de algas y sanciones a la extracción de vegetación dunaria y,

c) Impedir la construcción de rompeolas o revestimientos en la parte alta de la playa, sector a menudo es alcanzado por pequeñas marejadas e incluso en pleamar (Peñuelas), ya que en este punto se produce un choque de la ola con la estructura, generándose una suerte de aceleración en los procesos erosión y socavación, con la consiguiente perdida de arena y disminución de la pendiente del perfil de la playa; muy por el contrario, sería más recomendable el favorecer la construcción o mantención de pequeños montículos de arena o dunas artificiales para que actúen como un freno protector de la infraestructura, aunque se pierda algo de espacio “útil” de playa.